
La comunicación es el factor imprescindible para que dos enfoques que se aproximan puedan poner en un mismo plano aquellos aspectos que les son comunes y aminorar las distancias entre los puntos que son diferentes. A lo que le llamo enfoques bien pueden ser personas o grupos de personas o instituciones que representen personas. estos enfoques pueden ser el docente y el alumno, dentro de procesos de enseñanza y aprendizaje.
No es posible para ninguna persona, en ninguna etapa de su desarrollo, construir significados si es que no se da la comunicación entre los protagonistas de este proceso, es decir entre el alumno y los objetos de conocimiento, a través de una acción coordinada y prediseñada por el docente que hace un ajuste a las condiciones de aprendizaje para que le sea más propicio este proceso de aprender. Además, todo aprendizaje se da en un contexto social que es a su vez estructurante y estructurado por este mismo aprendizaje. Sólo se da lo anterior cuando existe un medio que sirva para que se establezcan los vínculos y es precisamente una buena comunicación. La comunicación es, en sí misma, una condición "sine qua non" para que se dé el aprendizaje, ya que el aprendizaje está en relación con el aspecto afectivo motivacional del alumno, es decir, si las condiciones en las que se establece la clase, son causantes de aversión, el alumno rehúye el aprendizaje, pero si están son generadoras de un ambiente de confianza, el alumno está en posibilidad de aprender. Una buena comunicación facilitará el establecimiento de un clima organizacional de confianza y respeto mutuo.
No es posible para ninguna persona, en ninguna etapa de su desarrollo, construir significados si es que no se da la comunicación entre los protagonistas de este proceso, es decir entre el alumno y los objetos de conocimiento, a través de una acción coordinada y prediseñada por el docente que hace un ajuste a las condiciones de aprendizaje para que le sea más propicio este proceso de aprender. Además, todo aprendizaje se da en un contexto social que es a su vez estructurante y estructurado por este mismo aprendizaje. Sólo se da lo anterior cuando existe un medio que sirva para que se establezcan los vínculos y es precisamente una buena comunicación. La comunicación es, en sí misma, una condición "sine qua non" para que se dé el aprendizaje, ya que el aprendizaje está en relación con el aspecto afectivo motivacional del alumno, es decir, si las condiciones en las que se establece la clase, son causantes de aversión, el alumno rehúye el aprendizaje, pero si están son generadoras de un ambiente de confianza, el alumno está en posibilidad de aprender. Una buena comunicación facilitará el establecimiento de un clima organizacional de confianza y respeto mutuo.
Por ello, es labor del profesor velar que las condiciones dentro del aula sean favorables para el aprendizaje de sus estudiantes y un buen factor para lograr esto es la comunicación. Incluso, el lenguaje corporal emite mensajes que pueden propiciar o entorpecer el proceso de aprendizaje en el aula. El profesor debe estar atento a esto. Pareciera que se está poniendo mucho énfasis en aspectos irrelevantes y hasta un tanto frívolos. Sin embargo, esto no es así, ya que en muchas ocasiones no es tanto lo que se dice, sino como se dice y el lenguaje corporal que acompaña a lo que uno dice. Si este lenguaje corporal está armónico con lo que se está diciendo de manera oral, el sujeto es congruente consigo mismo. Por el contrario, se puede dar un mensaje oralmente y a través de los signos y símbolos que acompañas a la expresión hablada (lenguaje corporal y vestimenta), se puede estar diciendo todo lo contrario. Los alumnos perciben estas señales y las interpreten, en muchas ocasiones de manera adecuada. Es esta la razón de que el profesor al entablar comunicación con sus alumnos sea coherente y congruente entre su discurso y su metadiscurso que emplea para comunicarse con los alumnos.
Haciendo mención del vestido, he observado que muchos profesores no tienen un cuidado en este sentido y se presentan a la escuela, incluso, desaseados ¿Cuál será el mensaje que emite el profesor a través de este metalenguaje?
No hago alusión a vestir de coctel o etiqueta, sino con pulcritud y de acuerdo a un ambiente en el que el mismo profesor es un elemento con el que el alumno (aprendiz) interactúa y se apropia de ese segmento de la realidad y construye su conocimiento sobre la esencia misma del docente, atribuyéndole una autoridad pedagógica (en el sentido como lo expresa Bourdieu).
La mediación pedagógica, en el caso de la modalidad escolarizada, comienza desde el inicio del curso y al iniciar cada clase, desde que los alumnos y profesor se encuentran en un mismo recinto, la interacción comunicativa tiene lugar, ya que la clase es una actividad social y ésta no cominenza si ambos componentes (profesor y alumno) no cooperan para tal fin (Lemke, Jay L. 1997).
En este sentido, hasta la presentación que tiene un cierto material didáctico dice mucho. Por ejemplo, si un profesor utiliza como material didáctico fotocopias y éstas presentan subrayados y marcas, reduce la calidad en la presentación y podrá tener repercusión en el estado actitudinal y emocional del alumno, modificándose los niveles de motivación e interés por parte del alumno. Igualmente si este material no fue revisado en cuanto a la calidad gramatical y presenta errores de ortografía. Esto menguará la calidad del material y por lo tanto puede convertirse en un elemento que obstaculice o merme la calidad comunicativa en la acción pedagógica.
Pero en todas estas variables, la constante es que se presenta e instaura una comunicación entre los interlocutores (alumno-profesor)
Todas estas tecnologías, desde el papel hasta el ciberespacio, median entre el alumno y los saberes. Lo que portan estos recursos es el mensaje y el contenido, así como la presentación de éste. Si se descuida la calidad en estos materiales, no solamente de contenido, sino también en su presentación de los mismo, el papel del educador como mediador se ve negativamente impactado, lo que repercutirá, como he mencionado en otros comentarios dentro de este mismo documento, estarán en posibilidad de causar una disminución en las actitudes del alumno y su disposición para aprender.
La tarea del docente siempre ha sido compleja. Sin embargo, en la actualidad este nivel de complejidad exige docentes con una formación más integral y formadora de humanidad en los alumnos, de otra manera sólo se estará en simulación, que es peor que mantenerse en una postura tradicional
En este sentido, si los profesores somos esencialmente comunicadores y problematizadores, debemos estar bien informados de cómo se estructura un texto y de las macrorreglas que permiten que, en nuestras intervenciones pedagógicas, le den coherencia a ese texto con el que buscamos darnos a entender en un proceso de comunicación. De otra manera, la falta de una macroestructura que le de coherencia al discurso, provocará un bloqueo en la comunicación por propiciar confusiones, ambigüedades y falta de claridad. No obstante, si prevalece la idea de que la docencia es fácil, debido a la teoría implícita de una pedagogía intuitiva, el docente no verá la necesidad de formarse en ese sentido y más que un área de oportunidad, se tendrá como una debilidad y amenaza que puede interrumpir, dependiendo del grado de severidad, irreversiblemente la comunicación entre los actores en los procesos de enseñanza y aprendizaje. Esto es delicado, ya que para que el docente se haga consciente de que debe desarrollar la competencia de gestionar su formación profesional y así estar en la capacidad de coadyuvar en el desarrollo de competencias en los alumnos, es necesario que no vea como algo “simple” el papel o rol que el docente debe asumir en un modelo educativo basado en competencias.
Por otro lado, el docente es un diseñador de experiencias de aprendizaje y para ello puede y debe hacer uso de las TIC. Éstas no van a hacer la función del docente, ya que son medios (coadyuvantes) para que el docente pueda fungir como comunicador y problematizador en el proceso del enseñaje (Bléger, J. 1977).
Por eso no se debe perder de vista que los medios, las TIC, así como otros medios de interacción son coadyuvantes en el proceso de aprendizaje del sujeto que se construye a si mismo en ese interaccionar con la realidad. Son importantes en medida que permitan el desarrollo integral del estudiante en ese proceso llamado aprendizaje. Coincido con Emilia Ferreiro en el sentido de que si los medios, micromedios y demás aplicaciones que se pueden utilizar por medio de una computadora no están elaborados y/o utilizados desde un enfoque que permita al alumno construir significados, no son mejores que el pizarrón y el gis. No debe confundirse que modernidad educativa es sinónimo de meter computadoras en el aula, éstas, si se utilizan adecuadamente, pueden ser una enorme ayuda, si no que la modernidad educativa implica realizar la actividad educativa desde las perspectivas de los avances que se tienen en cuanto cómo se lleva a cabo el aprender, es decir, un modelo centrado en el aprendizaje. Con ello no quiero decir que la función del docente es irrelevante, por el contrario, es todavía más necesaria para tal fin.
No hago alusión a vestir de coctel o etiqueta, sino con pulcritud y de acuerdo a un ambiente en el que el mismo profesor es un elemento con el que el alumno (aprendiz) interactúa y se apropia de ese segmento de la realidad y construye su conocimiento sobre la esencia misma del docente, atribuyéndole una autoridad pedagógica (en el sentido como lo expresa Bourdieu).
La mediación pedagógica, en el caso de la modalidad escolarizada, comienza desde el inicio del curso y al iniciar cada clase, desde que los alumnos y profesor se encuentran en un mismo recinto, la interacción comunicativa tiene lugar, ya que la clase es una actividad social y ésta no cominenza si ambos componentes (profesor y alumno) no cooperan para tal fin (Lemke, Jay L. 1997).
En este sentido, hasta la presentación que tiene un cierto material didáctico dice mucho. Por ejemplo, si un profesor utiliza como material didáctico fotocopias y éstas presentan subrayados y marcas, reduce la calidad en la presentación y podrá tener repercusión en el estado actitudinal y emocional del alumno, modificándose los niveles de motivación e interés por parte del alumno. Igualmente si este material no fue revisado en cuanto a la calidad gramatical y presenta errores de ortografía. Esto menguará la calidad del material y por lo tanto puede convertirse en un elemento que obstaculice o merme la calidad comunicativa en la acción pedagógica.
Pero en todas estas variables, la constante es que se presenta e instaura una comunicación entre los interlocutores (alumno-profesor)
Todas estas tecnologías, desde el papel hasta el ciberespacio, median entre el alumno y los saberes. Lo que portan estos recursos es el mensaje y el contenido, así como la presentación de éste. Si se descuida la calidad en estos materiales, no solamente de contenido, sino también en su presentación de los mismo, el papel del educador como mediador se ve negativamente impactado, lo que repercutirá, como he mencionado en otros comentarios dentro de este mismo documento, estarán en posibilidad de causar una disminución en las actitudes del alumno y su disposición para aprender.
La tarea del docente siempre ha sido compleja. Sin embargo, en la actualidad este nivel de complejidad exige docentes con una formación más integral y formadora de humanidad en los alumnos, de otra manera sólo se estará en simulación, que es peor que mantenerse en una postura tradicional
En este sentido, si los profesores somos esencialmente comunicadores y problematizadores, debemos estar bien informados de cómo se estructura un texto y de las macrorreglas que permiten que, en nuestras intervenciones pedagógicas, le den coherencia a ese texto con el que buscamos darnos a entender en un proceso de comunicación. De otra manera, la falta de una macroestructura que le de coherencia al discurso, provocará un bloqueo en la comunicación por propiciar confusiones, ambigüedades y falta de claridad. No obstante, si prevalece la idea de que la docencia es fácil, debido a la teoría implícita de una pedagogía intuitiva, el docente no verá la necesidad de formarse en ese sentido y más que un área de oportunidad, se tendrá como una debilidad y amenaza que puede interrumpir, dependiendo del grado de severidad, irreversiblemente la comunicación entre los actores en los procesos de enseñanza y aprendizaje. Esto es delicado, ya que para que el docente se haga consciente de que debe desarrollar la competencia de gestionar su formación profesional y así estar en la capacidad de coadyuvar en el desarrollo de competencias en los alumnos, es necesario que no vea como algo “simple” el papel o rol que el docente debe asumir en un modelo educativo basado en competencias.
Por otro lado, el docente es un diseñador de experiencias de aprendizaje y para ello puede y debe hacer uso de las TIC. Éstas no van a hacer la función del docente, ya que son medios (coadyuvantes) para que el docente pueda fungir como comunicador y problematizador en el proceso del enseñaje (Bléger, J. 1977).
Por eso no se debe perder de vista que los medios, las TIC, así como otros medios de interacción son coadyuvantes en el proceso de aprendizaje del sujeto que se construye a si mismo en ese interaccionar con la realidad. Son importantes en medida que permitan el desarrollo integral del estudiante en ese proceso llamado aprendizaje. Coincido con Emilia Ferreiro en el sentido de que si los medios, micromedios y demás aplicaciones que se pueden utilizar por medio de una computadora no están elaborados y/o utilizados desde un enfoque que permita al alumno construir significados, no son mejores que el pizarrón y el gis. No debe confundirse que modernidad educativa es sinónimo de meter computadoras en el aula, éstas, si se utilizan adecuadamente, pueden ser una enorme ayuda, si no que la modernidad educativa implica realizar la actividad educativa desde las perspectivas de los avances que se tienen en cuanto cómo se lleva a cabo el aprender, es decir, un modelo centrado en el aprendizaje. Con ello no quiero decir que la función del docente es irrelevante, por el contrario, es todavía más necesaria para tal fin.
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